Ciudadela, rica en vestigios arqueológicos

Ciudadela y su término municipal constituyen una de las zonas más ricas en vestigios arqueológicos de diversas épocas.

Entre los hitos megalíticos, hay que citar las numerosas cuevas naturales, ampliadas y habilitadas por el hombre para servir de morada de los vivos y, otras, de los muertos. Existen interesantes poblados troglodíticos en Cala Morell, Torreta Saura y Sant Joan Gran. Algunas cuevas ostentan en las paredes grabados rupestres, destacando las que pueden contemplarse en las de Es Tudons, Son Toni Martí, Sant Joan y Tot Lluc. Hay también una cueva, la de Santa Ana de Torralbet, que exhibe pinturas en color rojo, de gran valor arqueológico y artístico.

Torre Llafuda, Cala Morell, Torre Trencada, Torre Vella y Son Catlar son algunos de sus ejemplos

Otros vestigios arqueológicos de sumo interés los constituyen las murallas ciclópeas de Alfurinet, Torre Llafuda y Santa Rosa; Cala Morell y Macarella con sus reductos megalíticos; les taules de Torre Llafuda (entrada gratuita; km. 37 de la carretera general Maó-Ciutadella) y Torre Trencada; Torre Vella, Son Angladó, Algaiarens, Alfurinet, Es Tudons, Son Olivaret Nou, Son Catlar, Bella Ventura y el recinto de taula de Son Bernadí; el dintel trilítico de Son Saura Nou y el menhir aislado de Torre Trencada (muy próxima a la Torre Llafuda, a la que se debe llegar, o bien a pie atravesando les tanques, o mejor por la antigua carretera Ciutadella-Maó, pasadas las casas de Cavallería –Km. 39). Es de destacar, en este sentido, la presencia de un sepulcro colectivo de la Edad de Bronce: la Naveta d’Es Tudons. Se trata de uno de los más famosos monumentos prehistóricos de Menorca, ubicada en el kilometro 40 ya en las cercanías de Ciutadella. La cultura talaiótica aparece representada en el término de Ciudadela por la existencia de torres por lo general troncocónicas, unas macizas y otras con corredor y cámara. Estos talaiots de Ciudadela desempeñaban, según donde estuviesen ubicados, diversas funciones. Unas veces eran utilizados como moradas –en la parte inferior- y otras como sepultura, atalaya o torre de defensa.

Entre los poblados prehistóricos, cabe destacar el de Torre Vella y el de Son Catlar. En la dirección que lleva al Arenal de Son Saura, a la izquierda del camino se encuentran las casas de Son Catlar, con una importante ciudad prehistórica al lado. El yacimiento está muy próximo, pero si hay dudas basta con preguntar a los payeses por ses pedres (las piedras).

Desde Ciutadella parte la carretera que, en dirección norte, conduce hasta Punta Nati avanzando a través de una inhóspita meseta pedregosa. Poco después de abandonar la población, a la derecha, se localiza el poblado talayótico de Torre Vella. Uno de los talayots ha conservado la cámara interior y, aunque precariamente, el acceso hasta ella.

Son asimismo muy numerosos e interesantes los vestigios romanos, entre los que descuellan los originales nichos sepulcrales en sentido vertical de Cala En Forcat. Se conservan asimismo diversos objetos romanos de interés, como un recipiente circular de considerables dimensiones –Hort d’en Vigo de Tramuntana-, monedas de distintas épocas, tumbas –excavadas en el suelo o en las paredes de las cuevas-, ánforas, lucernas, pequeñas estatuas de bronce, anillos con sello y piezas de cerámica.

Entre los restos dejados por tierras de Ciudadela por los árabes, hay que citar el alminarete de la antigua mezquita musulmana que es en la actualidad el campanario de la catedral. Otros vestigios árabes consistentes en piezas de cerámica, piezas monetarias y algunas sepulturas.

Toda esta variada riqueza arqueológica existente en el término municipal de Ciudadela contribuye a intensificar el interés turístico de la antigua capital menorquina y las tierras colindantes.