Jaime I de Aragón

En 1229 Jaime I de Aragón logró someter a los musulmanes de Menorca y convertirlos en tributarios de su reino mediante un ardid. La incorporación de Menorca a la Corona de Aragón se llevó a cabo en dos fases: la primera por un pacto, el Tratado de Capdepera del año 1231, por el cual los isleños musulmanes pagaban un tributo al rey Jaime I. La segunda fue la conquista definitiva, que se llevó a cabo el año 1286 por Alfonso III.

El monarca aragonés ejerció una poderosa influencia en la isla que, sin embargo, siguió administrada por los musulmanes. En 1282 Abú Omar Hakan Ben Caid accedió al cargo de almojarife de Menorca y, al saber de la intención de Pedro III de organizar una expedición de castigo contra las ciudades moras del norte de África, las previno, por lo que al llegar el monarca las plazas africanas estaban preparadas para la defensa. Como venganza, Pedro III decidió anexionarse Menorca, pero murió en 1285 sin ver cumplido su proyecto.

Alfonso III de Aragón

Su hijo, Alfonso III de Aragón, le sucedió en el trono y se propuso llevar a cabo la tarea que su padre no pudo culminar. Tras un intento infructuoso de arribar a las costas de Ciudadela, impedido por un fuerte temporal de Tramuntana, Alfonso III desembarcó en 1287 en el puerto de Mahón, en la Isla de los Conejos, denominada desde entonces Illa del Rei.

Por fin, el 17 de enero, festividad de San Antonio, parece ser que catalanes y aragoneses, en orden de batalla y guiados por su impetuoso monarca, arremetieron valerosamente contra la morisma en los cerros llamados de San Jorge. Y es fama que sobre un altozano que se llamó “Puig des Degollador”, se libró un encarnizado combate, que terminó con una horrible matanza y con el triunfo decisivo del monarca aragonés.

El almojarife y las tropas musulmanas, derrotadas en la batalla de Mahón, se retiraron a la fortaleza de Santa Águeda, hasta que el 21 de enero de 1287 se rindieron al ejército cristiano.

Por orden del rey fueron reforzadas las defensas de Mahón, Ciudadela y el castillo de Santa Águeda. Después de las capitulaciones de Santa Águeda se repartieron las tierras, de acuerdo con el sistema feudal, entre los caballeros catalanes que habían combatido contra los musulmanes en la batalla de Mahón. De este reparto de tierras surgieron las llamadas cavallerías o feudos, origen de la aristocracia menorquina que florecería durante el siglo XVII.

En resumen, los siglos XIV y XV son turbulentos dentro el contexto de crisis general que afecta a toda la Europa Occidental. Encontramos luchas sociales, crisis económicas, conflictos civiles y epidemias que diezman la población. Pero también se establecen las bases del poblamiento actual con la fundación de villas como Alaior, las raíces de la propiedad agraria, los fundamentos de la economía basada en el cultivo de cereales, la ganadería, la manufactura textil y el comercio exterior. De este modo, podemos afirmar que el pueblo de Menorca surge con la conquista del año 1287.