Calzado de Menorca, artesanal y de calidad

Diseño, calidad, elaboración artesanal y la más avanzada tecnología en los procesos productivos es lo que encontrará en las distintas tiendas y fábricas de calzado en Menorca. Sin duda, el calzado es uno de los productos estrella de la isla, consolidados a nivel nacional e internacional.

Sin embargo, el más popular de los calzados son las abarcas. De origen agrícola, este cómodo y sencillo calzado es hoy exportado a buena parte del mundo, con múltiples diseños, colores y tipos de piel.

La historia del calzado en Menorca

Durante el 1820 y 1850, Menorca sufrió una crisis comercial y una caída de la actividad portuaria. Es aquí donde las manufacturas, especialmente en el sector del calzado, las que impulsaron la modernización y el crecimiento económico.

Debido a la presencia de inmigrantes de origen balear y catalán en Cuba y las redes comerciales informales establecidas entre ambos mercados, fue clave para el desarrollo de la producción del calzado bajo el «Saber hacer» heredado de la artesanía más tradicional. La estructura comercial se componía de pequeños talleres con poca necesidad de inversión inicial a través de los cuales recurrían ampliamente al trabajo a domicilio.

El incremento de las exportaciones alcanzó su auge en los años previos a la última guerra de Cuba. Desde entonces y hasta 1930, se redujeron de forma drástica. Fue entonces cuando el sector canalizó su oferta hacia el mercado español.

Debido a la alta especialización de la elaboración de calzado en la isla, el sector fue duramente perjudicado tras la guerra civil debido al retroceso de la capacidad de consumo de los españoles durante esa etapa. Es por ello que, las empresas menorquinas de calzado se estancaron en un contexto de materias primas intervenidas y escasas, restricciones eléctricas, salarios bajos y retroceso tecnológico.

Gracias al aumento de la tecnología entre la década de los 50 y 60, nuevos empresarios pusieron en marcha pequeñas fábricas pero mejor dotadas técnicamente. Gracias a esta mayor modernización y el conocimiento acumulado, volvieron arrancar las externalizaciones como un un tipo de calzado de alta calidad que conquistó norteamerica.

A mediados de los años 70, la industria del calzado en Menorca todavía seguía siendo el principal motor económico de la isla,agrupando a casi la mitad de la población activa. Fue la crisis internacional, la fuerte competencia de otros países productores, la elevación de los costes en España y la falta de adecuación de muchas empresas a las nuevas condiciones del mercado exterior, sumándose la preferencia en invertir en otros sectores más rentables, lo que acabó con la alta producción de calzado en la isla.

El sector del calzado actualmente en Menorca

Actualmente se está respirando una mejoría respecto a la comercialización del calzado fabricado en Menorca. Las principales marcas presentan sus nuevos modelos en ferias internacionales.Esta presencia es sumamente importante debido a la necesidad de exportación para hacer seguir creciendo el negocio del calzado menorquín.