Con denominación de orígen desde 1980

Parece que griegos y cartagineses ya apreciaban los quesos menorquines, que salen citados incluso en la célebre carta del obispo Severo, donde menciona los condimentos lac, caseum vaccinium (leche y queso de vaca).

Durante la dominación musulmana, se exportaba a todo el Mediterráneo por mediación de comerciantes genoveses y pisanos, que lo compraban en el norte de África. En el siglo XVIII ya era famoso en toda Europa, y en 1980 recibía la Denominación de Origen.

Queso artesano e industrial

El queso de Mahón se divide en dos variedades. En primer lugar, queso artesano, elaborado con leche cruda en la propia granja. Puede ser semicurado (maduración de dos a cinco meses), curado (maduración de cinco a diez meses) y añejo (más de diez meses).

El queso Mahón industrial se elabora en factoría a partir de leche pasteurizada. Sigue las mismas características que el anterior, pero con una diferencia añadida: queso tierno o fresco (maduración de diez días a dos meses).

La industria del queso es uno de los factores más importantes de la economía de Menorca. La producción es muy elevada y las fábricas menorquinas gozan de fama y prestigio debido a la calidad de los quesos que elaboran, utilizando las materias grasas sin la menor adulteración, tal y como llegan del campo. El queso menorquín destaca por su exquisito sabor, tanto en el fresco como en el curado. Ideal para ensaladas, bocadillos o tomar a modo de aperitivo.