Ses Fontanelles, Cala Corb, Cales Fonts y Cala Pedrera

Es Castell desemboca en el mar en tres calas. La primera se encuentra en la entrada del pueblo, por Ses Fontanelles. Allí está el viejo muelle desde el que se embarcaban los enfermos al hospital militar de la isla del Rey, que se contempla justo enfrente.

Cala Corb concentra varios garitos de copa y guitarreo. El más famoso de todos es Es Cau.

Más amplia que Cala Corb, y mucho más ocupada por bares y restaurantes, es la pintoresca ensenada de Cales Fonts, llamada así porque en su bajada manaban varias fuentes, hoy desaparecidas. Es otro de los lugares de encuentro del puerto de Mahón, con terrazas que dan al mar y una hermosa panorámica. Desde aquí parten varias barcas en verano que hacen recorridos por las inmediaciones, lo mismo que el servicio de comunicación con el Lazareto. En definitiva, visita muy recomendada para todo tipo de visitante.

Cala Pedrera, continuando hacia la salida del puerto, ha sido urbanizada y acondicionada como playa. Aquí comienza la urbanización de Sol del Este, que llega prácticamente hasta el cementerio de Es Castell.

El castillo de San Felipe y el Fuerte de Marlborough

La carretera entonces se bifurca. Continuando en la misma dirección se entra en el recinto militar de San Felipe. Esta fortaleza tiene su planta en forma de estrella, fue construida en la segunda mitad del siglo XVI para proteger la entrada del puerto de Mahón. En total, montaba unas 800 piezas de artillería; de ellas, 300 de grueso calibre y 22 morteros. No es de extrañar que constituyera por sí solo la llave de la posesión de toda Menorca.

Por la otra dirección, se alcanza la cala de Sant Esteve. Allí está ubicado el fuerte Marlborough, defensa construida por los ingleses entre 1710 y 1716, que tomó el nombre del célebre Mambrú: el general sir John Churchill, duque de Marlborough, que luchó en la guerra de Sucesión española. La particularidad de este fuerte, consiste en que está edificado a ras de tierra, con gran foso y rodeado de galerías subterráneas.