La tranquilidad aquí es total

El término de Es Migjorn Gran, o San Cristóbal, es un municipio independiente desde 1990. Guarda las esencias más puras del ser menorquín, al ser la parte menos influida por el turismo. Y resulta también la zona de mayor densidad arqueológica de la isla, de lo que el viajero se da pronto cuenta por las siluetas de talaiots que asoman por doquier.

Poco antes de entrar en el pueblo, a la derecha, la finca de Ses Fonts Redones de Baix es una de las más espectaculares de la zona. Posee una fachada blanca de proporciones casi idénticas a la Golden Farm, con un bello jardín ornado de balaustradas y escaleras.

Para revivir el mundo mítico de Menorca de ayer, basta con hacer un pequeño trayecto por los alrededores. Por un camino que sale hacia la izquierda, muy poco antes de entrar en Ferrerías por la carretera que viene de Es Migjorn, encontramos los yacimientos talaióticos de Son Mercer de Dalt y de Baix.

Cova dels Coloms, una exquisita excursión

Más sencillo es el trayecto que lleva a la Cova dels Coloms (de las Palomas). Se puede llegar por el predio de Binigaus, descendiendo después al barranco. Es un camino corto y, siendo la cueva muy conocida, es fácil dar con ella. La llaman “sa catedral” por sus grandes dimensiones (24m de altura, 11m de largo y 15 de ancho). Muy cerca, en el predio de Sant Agustí Vell, un talaiot posee la particularidad de conservar una cámara de grandes dimensiones con techumbre de madera.

Desde Es Migjorn se llega a las playas de Sant Adeodat y Santo Tomás, que se encuentran al final de la carretera. Arenales, bosques de pinos, hoteles y una urbanización rodean la zona.

La playa de Sant Tomàs está jaloneada en toda su extensión por las torres de hoteles y apartamentos. Es de arena blanca y fina, con sistema dunar, y tiene una longitud de medio kilómetro y una anchura media de cuarenta metros. Dispone de numerosos servicios: restaurantes, quiosco, hamacas y sombrillas de alquiler, entre otros. Junto a ella, en su extremo oeste, se abre la pequeña y playa de Sant Adeodato. Desde Santo Tomás podéis caminar en unos veinte minutos hasta la playa de Son Bou, en dirección contraria a Binigaus.

Desde San Adeodato un corto paseo hacia Ponente, siguiendo el sendero que bordea la costa, os conducirá en seguida a la contigua playa de Binigaus, una maravilla virgen y más tranquila en cuando más os alejéis, a medida que se va convirtiendo en una playa nudista.